Inés Ballester y su exmarido: por qué callaron su divorcio durante un año y el papel del hijo de ella, Rafael Corberó

Internacional

Si algo define a la presentadora Inés Ballester (64 años) es su gran discreción a la hora de abordar públicamente aspectos de su vida familiar y privada. Siempre supo marcar esa diferencia, poner ese límite mediático que ha respetado coherentemente durante sus años de exposición pública.
Tal ha sido su prudencia y recato a ese respecto que este pasado miércoles, 28 de septiembre de 2022, se hizo pública su separación matrimonial, acontecida en realidad hace más de un año. Ballester y el que fue su marido durante 20 años, casada en segundas nupcias, el director general del Grupo Mediapro y exdirector de Telemadrid Juan Luis Ruiz de Gauna, decidieron separar sus vidas hace poco más de un año. 
Según la información que se facilita a EL ESPAÑOL, en concreto fue antes del verano de 2021 cuando ambos llegaron al acuerdo de la separación y lo comunicaron a su entorno más íntimo y reducido. En el caso de la presentadora de Castellón, se desliza que anunció el divorcio en primer lugar a su único hijo, Rafael Corberó, y especial delicadeza le imprimió al momento en que informó a su madre, la cual se quedó viuda recientemente. 
[La discreta separación de Inés Ballester tras 20 años de unión: su nueva vida y la relación con su exmarido]

Inés Ballester y su hoy exmarido, Juan Luis Ruiz de Gauna, en un acto público en julio de 2012.

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La madre de Inés vive en Valencia, donde está muy bien atendida por su nieto Rafael, y Ballester la protege cuanto puede en aras de su bienestar: «Ha sido una de las grandes razones por las que Inés no ha hecho público hasta ahora el tema del divorcio. Ella lo que no quería es que se montara ningún revuelo».
Así hablaba hace un tiempo Inés de sus padres en Diez Minutos: «Son un pilar muy sólido, son fundamentales en mi vida, porque dentro de su formación, son personas conservadoras, siempre me han permitido actuar con libertad para que tomara mis propias decisiones». 
Se apunta que la separación no ha podido ser más civilizada, y ambos siguen conservando el mismo cariño. «En su caso, sólo existió el desgaste puro y duro», aclara quien conoce la situación de cerca. Por otro lado, la relación entre Inés y su hijo Rafael, fruto de su primer matrimonio con Rafael Corberó, no puede ser más especial: «Él ha sido un buen consejero, aunque no lo ha tenido fácil porque le tiene gran estima a Juan Luis».
La noticia del divorcio ha visto la luz justo cuando Inés Ballester ha abandonado el hogar familiar, propiedad de su exmarido, y se ha comprado un ático en la Milla de Oro de Madrid. Inés se muestra muy agradecida a sus grandes amistades de la televisión, pues la gran mayoría estaba al tanto de su cambio civil y nadie dijo nada: «Qué buenas amigas tengo. Ellas lo sabían, pero todas me han mantenido el secreto», ha asegurado en ¡HOLA!. 

La presentadora de Telemadrid en la Cibeles Fashion Week Madrid, en 2019.

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Afronta esta nueva etapa con positividad e ilusión. «Ya ha pasado un tiempo… Ahora estoy centrada en mi trabajo y en mis proyectos», asegura. Sigue en Telemadrid, donde prepara nuevos proyectos.
En cuanto a la relación con su ya exmarido confirma que es cordial: «No ha pasado nada raro entre nosotros. La nuestra ha sido una separación más como tantas otras que suceden a diario. Me sigo viendo con Juan Luis, tenemos 20 años de matrimonio, mucho cariño y muchos recuerdos»
Cabe recordar que su hijo Rafael ha sido un importante pilar para su madre en este último año. Corberó ha estudiado Periodismo y Comunicación Audiovisual y, en la actualidad, tal y como consta en su perfil de LinkedIn, trabaja como responsable de nuevos proyectos en BS Global TV.
Tranquila y mirando hacia al futuro siempre con positividad, Ballester sigue demostrando su coraje. Hace diez años pasó por un cáncer que superó con éxito y desde entonces trata de poner su granito de arena para dar visibilidad a la enfermedad y concienciar sobre la prevención y la necesidad de seguir investigando. 
Aquello pasó y hoy disfruta de la vida al máximo y se mantiene espléndida a sus 64 años. «A mí me gusta mi estilo. Sé lo que me sienta bien y lo que no. Me cuido mucho, me pongo las mejores cremas del mundo mundial, no me pierdo una. Me desmaquillo siempre y con lo que pasé, ya tengo el cupo de operaciones. No me apetece meterme en un lío de esos, pero no lo descarto ni tampoco digo que no», detallaba hace un tiempo en una entrevista.
En 2020, además, se contagió de coronavirus. Ballester estuvo ingresada 21 días en un hospital y estuvo tan enferma que pensó que se moría. «Para mí el virus ha sido peor que el cáncer», confesó en una entrevista en El País. «Con el cáncer sabes que te puedes morir, pero no sentí dolor ni soledad mientras que lo peor de este virus es la soledad», confesó. 
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La presentadora creyó que no saldría adelante: «Recuerdo que pensé cómo sería mi funeral, quién iría, qué dirían, te lo juro. Son momentos muy duros en todos los sentidos. De dolor físico, de soledad, de depresión, de miedo. Un día, me querían poner una máscara que parecía una escafandra y que durmiera bocaabajo. Cómo estaría que dije ‘Mira, me muero, me da igual'». Hoy, todo eso quedó atrás e Inés mira al futuro con energías y ganas renovadas.