Kiko Rivera estalla desde su casa: «No inventen ni hagan daño después de una situación tan delicada»

Internacional

Kiko Rivera (38 años) ha estallado este martes, 25 de octubre de 2022. Desde su casa, en Castilleja de la Cuesta, Sevilla, y tras recibir el alta hospitalaria, el Dj ha querido utilizar sus redes sociales para pedir tranquilidad en su recuperación del ictus isquémico que sufrió el pasado viernes día 21.
A la luz de sus propias palabras, el hijo de Isabel Pantoja (66) se encuentra al límite y desbordado por todas las informaciones -algunas falsas y tendenciosas, en su opinión- que se están vertiendo en los últimos días y horas sobre su maltrecha salud. Uno de los aspectos más comentados desde su revés de salud ha sido la notable ausencia de su madre en el hospital Virgen del Rocío, donde ingresó.
Harto de especulaciones, y de noticias que se «inventan» para hacer «daño», Kiko ha publicado un contundente mensaje en su Instagram, bajo el título «Por favor». El post comienza así: «Manda narices que tenga yo que estar dando explicaciones de quién entra o no entra en mi casa. Por favor, déjenme descansar y recuperarme. Todavía me funciona la cabeza para tomar decisiones, no inventen ni hagan daño después de una situación tan delicada como la que acabo de pasar».
[Las duras secuelas de Kiko Rivera tras su ictus: obligado a necesitar ayuda constante en su día a día]
Una publicación compartida de Kiko Rivera (@riverakiko)
Y añade, en una clara petición o súplica a los fotógrafos: «Sólo soy una persona a la cual le ha dado un ictus, respétenme y déjenme recuperarme. Váyanse de mi casa, que pueda salir a dar un paseo, como me ha recomendado el doctor. Mi madre no va a venir, y mi hermana muchísimo menos. Así que déjenme recuperarme. Os lo pido por favor». 
Pese a este momento de tensión, Kiko Rivera tiene claro que su vida debe cambiar y que este ictus ha sido el punto de inflexión. Cuatro días después de su ingreso de urgencia en el hospital, Rivera recibía el alta hospitalaria este pasado lunes, 24 de octubre, y regresaba a su casa. Desde la tranquilidad de su hogar, el Dj posteaba en sus redes: «Nueva vida, ahora toca cuidarse. Toca pensar en mí». 
El entorno de Kiko sostiene que ha aprendido la lección y que esta segunda oportunidad que le ha dado la vida piensa aprovecharla para cuidarse mucho más. Eso sí, según ha publicado en exclusiva el programa Fiesta, Rivera deberá lidiar con las duras secuelas que padece tras el ictus. En esa línea, el periodista Saúl Ortiz asegura que al hermano de Isa Pantoja (26) «le ha quedado una parálisis facial parcial». 
Además, pese a recibir el alta y haber retomado, en parte, su actividad rutinaria, Kiko Rivera «necesita ayuda para realizar las actividades de la vida diaria, como andar, comer o asearse, algo que hemos podido ver de primera mano», se añade desde la página web del mencionado espacio de Telecinco. 

Kiko Rivera saliendo del hospital, el pasado lunes 24 de octubre.

Gtres

Horas antes de volver a su casa, Kiko Rivera se mostraba «triste» y muy tocado emocionalmente desde el hospital al darse cuenta del alcance de su enfermedad.
«He tenido y tengo mucho tiempo para pensar y mi vida ya no volverá a ser la misma. Para darle un poco de humor (aunque sin muchas ganas) he vuelto a nacer y va y me toca la misma cara de siempre. Lamento no poder estar más activo en redes. Cojo el móvil por la mañana y os intento dejar un mensaje, pero nada más», publicó
El mismo día que se daba a conocer que Kiko Rivera había sufrido un ictus, este periódico confirmaba que Isabel Pantoja ha vivido con gran «angustia» este revés de salud de su primogénito y, desde la llamada que se le realizó, quiso acudir al hospital para estar a su lado. Tal y como se ha publicado en las últimas horas, Isabel Pantoja no visitó a su hijo por recomendación médica, para no alterarlo en su recuperación.