La amarga herencia de Jesús Quintero: múltiples deudas y negocios fracasados

Internacional

Con la muerte de Jesús Quintero el periodismo español ha cerrado una etapa, al igual que sucedió tras la pérdida de Jesús Mariñas. El onubense fallecía este pasado lunes, día 3 de octubre, a los 82 años en la residencia Nuestra Señora de los Remedios de Ubrique, Cádiz, donde residía desde hacía unos meses.
El veterano periodista deja tras de sí un gran legado. Así lo sentenciaron sus dos hijas, Andrea y Lola, en sus primeras declaraciones tras la muerte del onubense. «Nos ha dejado una herencia llena de amor», afirmaron con orgullo, recordando la gran trayectoria de su progenitor. Quintero era poseedor de una manera única de comunicar, especialmente de realizar entrevistas, género que reinventó gracias a unos silencios únicos que pasaron a ser parte de él mismo. 
Pero, aunque tuvo un gran éxito como comunicador, no se puede decir lo mismo de su faceta como empresario. A lo largo de su vida El loco de la colina intentó en muchas ocasiones emprender y siempre logró el mismo resultado: fracasos y deudas. Pese a que llegó a estar en lo más alto, sus negocios nunca prosperaron como a él le hubiera gustado y ahora forman parte de una herencia llena de sombras.

Jesús Quintero en un evento público en junio de 2016.

El más conocido es el teatro que llevaba su apellido. Ubicado en Sevilla, el Teatro Quintero nació con la idea de ampliar la oferta cultural en la capital andaluza. Abrió en 2007 en la calle Cuna no solo como teatro, también como escenario de producciones audiovisuales y como plató de televisión. 
Pese a todo, terminó cerrando en 2019 con una deuda acumulada de más de medio millón de euros. Las alarmas saltaron en 2018, cuando la empresa propietaria del inmueble, Inversiones Frois Lissen S.L. desveló que Jesús acumulaba dos años y medio de impagos. Finalmente, no hizo frente a los pagos y se ejecutó la solicitud de desahucio.
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EL ESPAÑOL ha podido acceder a los informes financieros de la empresa, que sigue vigente y tiene dos incidencias judiciales. La primera es del año 2017, una demanda que le reclamaba de 99.647,39 euros y otros 20.000 de intereses. La otra es de la SGAE, que en 2018 le exigía la cantidad de 216.824,67 euros. 

Jesús Quintero en una de sus últimas apariciones públicas en septiembre de 2018.

Gtres

No corrió mucha mejor suerte su otra gran inversión, el Café Montpensier. Situado en un antiguo palacete frente al Parque de María Luisa, una de las zonas más turísticas de Sevilla, este local quiso revolucionar la hostelería de la capital, pero llegó un punto en el que no podía pagar ni a sus empleados.
El cartel de «cerrado» también colgó de Radio América, Televisión Babilonia y El Café de la Luna. Tres negocios, dos de comunicación y el tercero de hostelería, que se encontraban en un edificio que alquiló completo en la calle Placentines, 2 de Sevilla.
Aunque buena parte de las empresas que formó eran de hostelería o comunicación, la ambición de Jesús Quintero no le hizo quedarse ahí y también probó suerte en el mundo inmobiliario. Así nació El Brejillo S.L., sita en su localidad natal, San Juan del Puerto, y dedicada a la «gestión y administración de la propiedad inmobiliaria».
Pese a ser de un género totalmente diferente, el periodista volvió a repetir fracaso y desde el año 2017 no presenta cuentas. Es más, se encuentra en proceso de subasta hipotecaria desde 2021 con la entidad CaixaBank. 

Jesús Quintero en una imagen de archivo.

También están los Apartamentos Conteros SRL, de los cuales era administrador único; Jesús Quintero Sociedad Limitada y Cateto Sentimental S.L., dedicada a la provisión de comidas preparadas para eventos y con una reclamación judicial de 37.000 euros. 
No son desconocidos los problemas económicos que Jesús Quintero arrastró durante buena parte de su vida. También en su última etapa, cuando ingresó en la residencia de ancianos Nuestra Señora de los Remedios del municipio serrano de Ubrique, en Cádiz.
Según pudo confirmar EL ESPAÑOL, era un buen amigo suyo, el empresario José Luis López Fernández (59), más conocido mediáticamente como El Turronero, quien se hacía cargo de los pagos. 
«No hizo falta más que supiera la intención de Jesús para facilitar las cosas, la gestión y el traslado y demás. En estos años no sólo ha ayudado a Jesús cuando ha hecho falta, también a más miembros de su familia», se aseguró a este medio.
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