La preocupación de Alejandra Onieva en plena polémica: lo que hay detrás de su frase ante los medios

Internacional

Diez días han pasado desde que la infidelidad de Íñigo Onieva (33 años) a Tamara Falcó (40) se hizo pública a través de un explícito vídeo en el que se podía ver al empresario besando a otra mujer. Estas polémicas imágenes llegaban 24 horas después de que la entonces pareja anunciara su compromiso matrimonial. Sin embargo, hoy ya nada queda de esa unión; y mientras la marquesa de Griñón ya se ha enfrentado a los medios y ha relatado cada punto de su ruptura, Onieva continúa en silencio.
El relaciones públicas de Lula Club sigue alejado del foco mediático. Según se ha apuntado, Íñigo estaría recluido en la gran casa que posee su madre, Carolina Molas, en La Moraleja, en la que se han captado estos días las entradas y salidas de sus hermanos, Jaime y Alejandra Onieva (30).
Esta última, conocida por su profesión de actriz y modelo, está muy unida a su hermano mayor, por lo que le está afectando ver cómo se juzga la imagen de él. Por este motivo, Alejandra se muestra con un semblante muy serio cada vez que abandona el hogar familiar y las cámaras la captan y buscan su reacción. De momento, las únicas palabras que han salido de su boca son tres: «Dejadnos al margen».
[Tamara Falcó, muy dura con Íñigo Onieva desde México: «No siento odio hacia él, ni aberración, me da pena»]

Alejandra Onieva, en la fiesta del 40 cumpleaños de Tamara Falcó.

Gtres

Con esta breve pero meditada frase, la actriz pretende que los medios sepan diferenciar la vida y comportamientos de cada uno de los miembros de los Onieva Molas. Y es que Alejandra lleva a cabo su faceta profesional con gran pulcritud y gestionando su imagen de forma cautelosa, lo que le permite tener un perfil ideal para las marcas de moda y sobre todo para las vinculadas al sector del lujo.
La joven acude a las citas, fiestas y reuniones más deseadas del mundo de la moda. Alejandra se mueve por Italia, Francia, Estados Unidos y Emiratos Árabes a menudo debido a sus compromisos laborales con diferentes firmas. Su elegancia y su personalidad risueña alejada de las polémicas son los puntos que más atraen a las marcas para contar con ella; de ahí que esta nueva situación, con la exposición mediática que está adquiriendo su familia, es algo que la estaría desestabilizando. Así lo hace saber una fuente cercana a la actriz, que señala que la joven muestra «cierta inquietud» por si el escándalo de su hermano «afectará en algún punto a su trabajo».
[Los Secretos de los Onieva Molas, la Familia Millonaria Que Perdió el Pedigrí de Tamara Falcó por Un Beso]

Los hermanos Onieva disfrutando del verano.

Instagram

«Además de tener una innegable belleza, Alejandra se caracteriza por su sofisticación, y por no tener manchas en su currículum ni ser un perfil propio de las polémicas», se apunta, por lo que la tormentosa ruptura de Íñigo con Tamara no ayudaría: «Está viendo cada día paparazzi de prensa rosa en la puerta de su casa cuando tiene su agenda de otoño llena de compromisos con marcas y no quiere que ninguna se caiga por esto». De ahí surgieron las únicas palabras que ha pronunciado la joven en este tiempo de turbulencias mediáticas, para dejar claro que son individuos diferentes por mucho que compartan sangre. No obstante, el entorno profesional de la bella Onieva está calmando sus preocupaciones y haciéndole saber que en su caso no van a existir consecuencias negativas hacia su imagen.
Esta preocupación de Alejandra no significa que ‘culpe’ a su hermano ni tenga algún tipo de resentimiento hacia él. Según expone quien los conoce, «está unidísima a su hermano y nunca lo dejará en la estacada, le apoya, son como mejores amigos, y cada día asume que más pronto que tarde esta situación complicada quedará en el olvido».
La cómplice relación de Íñigo y su única hermana no es ningún secreto. Es habitual verlos compartir planes juntos y disfrutar del ocio nocturno -cuando la agenda internacional de la joven se lo permite-.

Íñigo y Alejandra, en el festival Burning Man de 2019.

Instagram

Cuando se confirmó que el vídeo de Íñigo era de este mismo mes de septiembre y que, por lo tanto, le había sido infiel a la hija de Isabel Preysler (71), Alejandra se encontraba en Milán. Todo estalló, su hermano abandonó el hogar que compartía con la marquesa, y la actriz vivía ajena a la polémica acudiendo a un evento de una firma de moda y perdiéndose por la noche milanesa con una amiga. Regresó a España y se vio sorprendida por los paparazzi, pero esta misma semana ha vuelto al trabajo como embajadora de una marca. Su agenda de compromisos continúa intacta y sobrevivirá al escándalo.