Las duras secuelas de Kiko Rivera tras su ictus: obligado a necesitar ayuda constante en su día a día

Internacional

Kiko Rivera (38 años) ha vuelto a nacer, de acuerdo a sus propias palabras, tras sufrir un ictus isquémico en la madrugada del pasado viernes, 21 de octubre de 2022. Un serio bache de salud por el que ingresó de urgencia en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla.  
Cuatro días después de este susto en su salud, el cantante, e hijo de Isabel Pantoja (66) -la cual, pese a sus intenciones iniciales, no lo ha visitado en el centro médico-, recibía el alta hospitalaria este lunes, 24 de octubre, y regresaba a su casa. Desde la tranquilidad de su hogar, el Dj posteaba en sus redes: «Nueva vida, ahora toca cuidarse. Toca pensar en mí». 
El entorno de Kiko sostiene que ha aprendido la lección y que esta segunda oportunidad que le ha dado la vida piensa aprovecharla para cuidarse mucho más. Eso sí, según ha publicado en exclusiva el programa Fiesta, Rivera deberá lidiar con las duras secuelas que padece tras el ictus. En esa línea, el periodista Saúl Ortiz asegura que al hermano de Isa Pantoja (26) «le ha quedado una parálisis facial parcial». 
[Última hora sobre el estado de salud de Kiko Rivera: «Mi vida ya no volverá a ser la misma»]

El Dj Kiko Rivera a su salida del hospital, este lunes 24 de octubre de 2022.

Europa Press

Además, pese a recibir el alta y haber retomado, en parte, su actividad rutinaria, Kiko Rivera «necesita ayuda para realizar las actividades de la vida diaria, como andar, comer o asearse, algo que hemos podido ver de primera mano», se añade desde la página web del mencionado espacio de Telecinco. 
Horas antes de volver a su casa, en Castilleja de la Cuesta, Sevilla, Kiko Rivera se mostraba «triste» y muy tocado emocionalmente desde el hospital al darse cuenta del alcance de su enfermedad.
«He tenido y tengo mucho tiempo para pensar y mi vida ya no volverá a ser la misma. Para darle un poco de humor (aunque sin muchas ganas) he vuelto a nacer y va y me toca la misma cara de siempre. Lamento no poder estar más activo en redes. Cojo el móvil por la mañana y os intento dejar un mensaje, pero nada más», publicó en sus redes sociales. 
El emotivo mensaje del cantante terminaba dando las gracias por todo el apoyo recibido, amén de manifestar su máximo deseo: «Espero pronto estar en mi casa y poder abrazar a mis hijos es lo que más deseo en este mundo». Su esposa, Irene Rosales (31), no se ha separado de su lado ni un momento, cuidándole y arropándole en este difícil trance.
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Ella también ha querido en estos días enviar un mensaje público en su nombre y en el de su marido. «Gracias de todo corazón por la cantidad de mensajes que me estáis mandando con mucho cariño, amor y energía de la buena para Kiko. Tanto él como yo os lo agradecemos muchísimo. Es imposible poder responder a tantos mensajes, pero los voy leyendo poco a poco. Ha sido un gran susto, pero tengo un marido que es fuerte», posteó Rosales, quien en estos convulsos días ha hecho las veces de portavoz de la familia. 
Además de recibir las constantes visitas de su mujer, hasta el hospital se han trasladado en estos cuatro días algunos de sus familiares y amigos. Entre ellos, Anabel Pantoja (36) o Luis Rollán (46). El mismo día que se daba a conocer que Kiko Rivera había sufrido un ictus, este periódico confirmaba que Isabel Pantoja ha vivido con gran «angustia» este revés de salud de su primogénito y, desde la llamada que se le realizó, quiso acudir al hospital para estar a su lado.