Miguel Bosé, de preservar su vida privada a contarlo (casi) todo en su último libro y su biopic

Internacional

Durante bastante tiempo, la vida privada de Miguel Bosé (66 años) estuvo cerrada a cal y canto para sus fans. El cantante se especializó en jugar a la ambigüedad, y los medios españoles solían tener poco éxito al intentar sonsacarle información sobre su vida sentimental (aunque en 2013 quiso revelar en una entrevista que tenía cuatro hijos fruto de gestación subrogada). Sin embargo, ha sido en el último año y medio cuando Bosé ha revelado más detalles de su pasado.
Primero lo hizo sentándose frente a Jordi Évole (48), al que concedió su primera entrevista a un medio español en años. Durante esa charla, el artista abordó los motivos de su separación del escultor valenciano Nacho Palau (50), asegurando que «cuando el amor no existe y la amistad y el buen rollo se difuminan y se pierde la admiración por la persona con la que estás todo se derrumba, en mi caso por discreción, por responsabilidad y por educación aguantas hasta que todo se envenena».
Con una sinceridad casi pasmosa, Bosé reconoció también ante las cámaras de La Sexta que había llegado a consumir «casi dos gramos (de cocaína) diarios, más el fumar, ‘maría’, éxtasis…», y se declaró negacionista de la Covid-19, lo que le granjeó duras críticas. «Me mantuve firme porque estaba convencido de que iban a contar a la gente una sublime mentira», confesó hace poco. «Fue una necesidad de coherencia con mi actitud y planteamiento de vida, de creencias y de valores. Una persona que pierde sus principios o se doblega ante los ataques, es un infame».
[Sexo, drogas y pop en el provocador tráiler de ‘Bosé’, el biopic que enseñará todo del polémico músico]

Miguel Bosé en Los Ángeles en 1984.

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A finales de 2021, el artista publicó El hijo del Capitán Trueno, una dura autobiografía en la que recrea sus primeras relaciones sexuales (de su romance con el actor Helmut Berger cuenta que «fue muy natural y todo sucedió de una forma bonita»), habla de la complicada relación con sus padres, Lucía Bosé y Luis Miguel Dominguín, y narra su vida hasta su debut como cantante, a los veintiún años, en el mítico Florida Park. De la matriarca de la familia, fallecida a los 89 años, reconoce que impulsó su carrera musical. De su progenitor, una de las grandes figuras de la historia del toreo, dice que era un tirano que le maltrataba de forma despiadada («Decía: ‘Este niño es maricón’. Y no había más que decir. Quería un hijo que cazara y yo me ponía un sombrero de plumas. Todo era torcido y no había escapatoria»).
Bosé, que reside en México, también se ha abierto en canal con sus seguidores a través de Historia secreta de mis mejores canciones (Espasa), un ensayo donde descifra los secretos escondidos en algunos de sus temas más conocidos. La primera de las canciones que analiza es Mi libertad, que formó parte de su primer álbum (Linda) y se convirtió en el himno de una nueva generación. En ese tema se abordan todas esas pequeñas necesidades que los coetáneos del artista tenían urgencia en conquistar en los años de la Transición.
«Publicaba mi pasión por Raquel Welch que encontraba en el texto varios momentos de confesión», relata en el que supone su segundo libro. «Pasión como la que me despertaban en general las mujeres pasando la treintena». De otro éxito de su primera etapa, Don Diablo, el cantante de 66 años reconoce que lo escribió para explicar a su sobrina Bimba, que entonces era una niña, lo que era el demonio sin asustarla. «Entre Bimba y yo había mucha complicidad», dijo recientemente. «Nada más nacer, en Roma, yo estaba en el hospital, y la vi recién nacida. A partir de ese momento, yo fui más que un tío para ella. Fui en momentos un padre, pero también un hermano mayor».

Durante los Premios Gente en 2005.

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Del álbum Bandido, publicado en 1984, afirma en el libro que le ayudó a iniciar una nueva etapa de su carrera. «Comienzo a componer, lo que me llevará luego a coproducir», ha comentado al periodista Juan Manuel de Prada. «A partir de ahí se muestra lo que yo guardaba dentro, que derivaba de toda esa educación tan exquisita que había tenido en mi casa, en el Liceo Francés y en las lecturas autodidactas. En Bandido nace y se abre una flor que va a perfumar el resto de mi carrera, una carrera visionaria, vanguardista. Y también con un fondo autobiográfico importante, pues para escribir con toda la verdad del mundo mojamos la pluma en nuestra propia sangre».
Con el paso de los años, iría ganando peso su faceta más comprometida. Ahí quedan temas como Gulliver, de contenido antibélico, ¡Ay!, que habla del terrorismo, o Sequía, cuya letra toca el asunto del calentamiento global. «Al mismo tiempo que compongo estas canciones», dijo al respecto, «empiezo actividades ‘filantrópicas’ (un adjetivo que no me gusta nada, porque lo han prostituido algunos magnates) en muchos campos: el sida, los océanos, la paz. Y creo con Juanes la fundación Paz Sin Fronteras». Aunque el artista nacido en Panamá nunca ha tenido intención de renunciar a las canciones de amor y desamor. Lo demuestra en Libre ya de amores, que, en sus propias palabras, cuenta la liberación que tuvo «el día que di por acabada la historia más larga de mi vida sentí una alegría indescriptible, no superada ni por la que me entró cuando supe que había aprobado el bachillerato con un notable raspado en mates».
También ayudará a conocer mejor a la persona detrás del artista Bosé, una serie de la plataforma digital Paramount+ que se estrenará el próximo 3 de noviembre. «Tras muchos años de recuperar recuerdos y otros de escritura, por fin llega la primera temporada de mi vida», apuntó en su momento el propio Bosé sobre un proyecto que cuenta de cerca con su colaboración.
Por lo visto, el biopic recreará las luces y sombras de su larga trayectoria, aunque no entrará en el deterioro de su imagen debido al final de su tormentosa relación con Palau (quien en 2018 emprendió acciones legales contra él para tratar de mantener unidos a los cuatro hijos que tuvieron en común), sus problemas con Hacienda (con la que tenía una deuda de 1,8 millones de euros), o sus disparates sobre el coronavirus. «[La serie] Sí hablará de sexo, de drogas, de su homosexualidad,…», confirmó su creador Nacho Faerna. «Él al contarlo no ha impuesto ninguna censura y nos lo ha contado con total honestidad y sin ponerse ningún tipo de traba o de limitación […] En ningún momento de todo el proceso de documentación yo he tenido la sensación de que Miguel tuviera la intención de crear una imagen de sí mismo determinada». En unos días saldremos de dudas.

El cantante en la presentación de ‘El hijo del Capitán Trueno’.

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