Norma Duval, «muy dolida» con Augusto, el hijo de Carmen Sevilla: lo que no le perdonará y la reacción de él

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La vedette Norma Duval (66 años) está viviendo un excelso momento personal y sentimental al lado de su razón de amor y el hombre que, pese a las idas y venidas emocionales, le devolvió la esperanza en el amor allá por el año 2009, el empresario alemán Matthias Kühn.
El pasado mes de marzo de 2022, la pareja protagonizó una grave crisis en su relación que desembocó en ruptura sorpresiva, pero cuatro meses después se dio una segunda oportunidad. 
Quien conoce a la artista sostiene a EL ESPAÑOL que está «más feliz que nunca. Les ha venido bien a los dos estar alejados un tiempo. No descartes que en breve ella dé una sorpresa anunciando su boda». Dicho y hecho: este miércoles, 23 de noviembre, la revista ¡HOLA! ha anunciado su compromiso.  
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La pareja Duval Kühn durante la première de la película ‘El jugador de Ajedrez’, en Madrid, en abril de 2017.

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En medio de este plácido y sereno momento, existe un dolor, una desilusión personal o suerte de decepción que Norma no logra superar y que, de algún modo, emborrona su felicidad. 
A la vedette la unía -y sigue uniendo, aunque de otro modo- una estrecha y bonita amistad con la veterana Carmen Sevilla (92), y cuando ésta ingresó en 2015 en una residencia en Aravaca, Madrid, a causa del Alzheimer que padece, Norma contactó con su hijo, Augusto J. Algueró (58), para poder verla y despedirse. Llamó, pero nunca recibió respuesta o aprobación al otro lado de la línea. 
«Yo en el año 2015 le pedí a Augusto que me dejara ver a su madre porque yo quiero despedirme de ella y no tengo respuesta. Desde aquí le hago un llamamiento para que me deje despedirme de Carmen Sevilla. Quiero verla y abrazarla, no quiero despedirme delante de un ataúd», manifestó Duval, dolida, en EL ESPAÑOL ese mismo año. 
Esa agria situación no ha cambiado siete años después: la actriz y exconcursante del espacio MasterChef Celebrity sigue sin poder ver a su amiga Carmen, la cual, según su propio hijo, «ya no reconoce». Hace unos días, durante la celebración de SICAB, el Salón Internacional del Caballo, en Sevilla, Norma Duval -que estuvo acompañada por su hijo Christian y la novia de éste-, se desahogó entre periodistas a ese respecto. 

Carmen Sevilla junto a su hijo, Augusto, en una fotografía en octubre de 2010.

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«A mi madre la llamaba ‘mami’. Me entristeció que no me llamara cuando falleció mi madre, que le quiso mucho», aseguró en su charla con Paloma Barrientos, para Vanitatis. Hasta el momento, Norma no había hablado de los grandes lazos afectivos que la unen a Augusto, más allá del cariño que le profesa a Carmen Sevilla.
En esa línea, EL ESPAÑOL ha investigado, a través del entorno de Carmen y de Norma Duval, sobre esta especial relación que fue intensa y bella en una época, y se hizo añicos tiempo después. 
El propio Augusto, educado y amable, declina hacer declaraciones cuando este medio lo contacta: «No tengo nada que decir». Augusto Algueró Jr., hijo de la mítica Carmen Sevilla, era «uno más» en la familia de Norma Duval. Como «un hijo» para Purificación Aguilera, la madre de Norma, quien falleció, aquejada también de Alzheimer, a los 87 años, en mayo de 2021.
Dicho todo lo anterior, siempre según el testimonio de Norma, la vedette siente un gran dolor, otro gran dolor, cuando no decepción: está «muy dolida» al ver cómo Augusto no le ha dado el pésame por el fallecimiento de su progenitora. 
También mantuvieron, según Norma, un estrecho vínculo Augusto Jr. y su hermana Carla, fallecida el 31 de octubre de 2010 a causa de un cáncer de útero. Duval, eso sí, le desea lo mejor a Augusto, como se confía a este medio: «Lo quiere mucho aún hoy, y le desea lo mejor, pero, si le preguntan, ella es sincera y no va a mentir». 
Lo cierto es que, de momento, tan sólo se conoce de esta historia una sola versión oficial: la de la vedette, pues el hijo de Sevilla prefiere no manifestarse públicamente. Pese al hermético silencio de Algueró, EL ESPAÑOL sí ha podido conocer que el vástago de Carmen Sevilla no entiende esta manifestación y especie de guerra mediática que se libra contra él.

Norma Duval junto a su madre, Purificación, durante la presentación de la campaña de Ausonia Lindor por el Dia del Cuidador, en Madrid, en octubre de 2016.

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«No conozco las razones de la otra parte, pero Augusto es un tío estupendo, una buena persona y un buen hijo», deja claro una persona que bien conoce a Augusto.  
Sevilla sigue viva, en el amplio sentido de la palabra. Su gente, su familia, sus amigos, están ahí. La arropan cuando pueden y pese a que sus recuerdos hace tiempo que vagan lejos, su mirada sigue expresando y hablando por ella. 
«Augustito era hijo único y adora y admira a su madre. Ella ha ejercido de padre y madre en una etapa clave. Todo lo mejor era para su hijo. Imagínate lo que debe ser tenerla sin que te recuerde. Tampoco lo deben haber pasado muy bien sus dos nietos, esa falta afectiva, pero te vas haciendo…», se explicó a este medio hace unas semanas, el día en que Sevilla cumplió 92 años. 

Augusto José Algueró paseando por las calles de Madrid, en 2017.

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Cabe recordar que Augusto Algueró convirtió en abuela a Carmen Sevilla fruto de su matrimonio con su exmujer, Marta Díaz. Augusto no es amigo precisamente de las cámaras y eso que su profesión está estrechamente ligada a lo artístico. Augusto es compositor y ha trabajado en La Sexta, amén de ser el responsable de bandas sonoras de películas de renombre. 
«Siempre se buscó sus castañas a nivel de trabajo y nunca quiso ninguna ayuda. Es un hombre que merece la pena conocer», añadió la persona que atendió, diligente, la llamada de este periódico. Según se hizo constar, Algueró está soltero y centrado, principalmente, en su faceta como padre: «No sabes la educación que les ha dado, es un padre estupendo».
El hijo de la eterna Carmen Sevilla habló de sus hijos en Diez Minutos: «Están fenomenal y muy grandes. Ya son adolescentes. El mayor ya tiene 18 años».