Peru Aznar, el marido de Samantha Vallejo-Nágera que optó por la discreción: así es su relación ‘oculta’

Internacional

La chef y jurado del exitoso programa culinario MasterChef -en su versión anónima y Celebrity- Samantha Vallejo-Nágera (52 años) se ha convertido en noticia en los últimos días, y por una cuestión un tanto delicada y que atañe a su vida familiar y a su parcela como madre. 
Hace unos días, Vallejo-Nágera publicó un vídeo en redes sociales de su hijo menor, Roscón (13), en el cual el menor lloraba desconsoladamente tras una pequeña discusión con su madre. Una escena familiar, cotidiana e íntima que Samantha no dudó en compartir con sus seguidores para, entre otras razones, ayudar a los demás y darle una lección a su hijo. 
No obstante, este gesto, en otras ocasiones bastante asiduo en su día a día en redes sociales, le granjeó duras críticas por parte de sus seguidores. Tanto revuelo se armó que la televisiva Samantha tuvo que pedir disculpas: «De verdad, no saquemos las cosas de quicio. Saco muchísimas cosas buenas y divertidas de él y también de vez en cuando los ‘pollos’ que monta por tonterías».
[El polémico vídeo de Samantha Vallejo-Nágera regañando a su hijo Roscón hasta hacerle llorar]

El matrimonio en una imagen de sus redes sociales.

Y añadió: «Además de ayudar a muchas familias a afrontar la educación de sus hijos con síndrome de Down (que os aseguro que se ven muy bien reflejadas en el día a día de él), también creo que no pasa nada por poner límites y educar a mis hijos». Sea como fuere, una agria polémica que se suma a las que suscita su perfil como jurado de MasterChef, donde en más de una ocasión le han afeado sus modos toscos o bruscos con los concursantes. 
En suma, controvertidas situaciones que Samantha Vallejo-Nágera ha sabido sortear con entereza, naturalidad y estoicismo, asumiendo que a veces es el precio a pagar por su alta exposición pública. Ella es -con permiso de su hermano, Nicolás Vallejo-Nágera (50)- la más famosa y reconocida de la familia. No obstante, hay un hombre en su sombra, en un discreto segundo plano desde hace más de 20 años: su marido, Pedro Aznar, conocido en la intimidad como Peru.  

Peru Aznar en una imagen perteneciente a las redes sociales de Samantha.

Él es el pilar, el sostén y la persona que apoya, aconseja y protege a la Samantha lejos del personaje público. EL ESPAÑOL ha intentado conocer cómo es su relación y apenas si ha conseguido algunos datos. «Pedro es una persona que nada tiene que ver con este mundo, optó por la discreción y nunca se ha salido de ese carril», explica a este medio una fuente consultada. Por esa razón, se podría colegir que ambos han llevado una relación ‘oculta’ hacia lo público. 
Unas declaraciones las que llegan a este medio que van en la línea de las que vertió la propia Samantha en una de las pocas, escasas ocasiones en que ha hablado públicamente de su esposo y padre de sus cuatro hijos. Fue en el programa de Bertín Osborne (67), hace unos años, y la chef aseguró: «Mi marido es el único que al principio no llevaba bien esto de la popularidad, pero, bueno, ¿tú has visto alguna vez a mi marido? Pues sí, tengo marido».
«Cuando te metes en esto sabes a lo que te enfrentas, pero a mi marido la fama al principio no le gustaba mucho», añadió Vallejo-Nágera en esa entrevista. Peru Aznar es enólogo y proviene de una familia con una gran tradición vitivinícola. Cuando Peru conoció a Samantha, éste llevaba 20 años trabajando en La Rioja, en la fábrica de vino de Rueda. No obstante, el amor modificó sus planes y se trasladó a Madrid. 
«Le saqué de ahí y le traje a la capital», contó su mujer en su charla con el cantante de rancheras, donde explicó que su marido trabaja ahora como director comercial para las bodegas Marqués de Riscal. Cabe puntualizar en este punto que Aznar estuvo casado en primer lugar con Dolores Posadas Mañé, hermana de la escritora Dolores Posadas. 
Con ella, tuvo a su primera hija, Sara, mantiene una extraordinaria relación con la nueva mujer de su padre y sus cuatro hermanos pequeños. Sara lleva junto a su madre, Dolores Posadas, el restaurante El Viajero de Madrid, uno de los locales más famosos del castizo barrio de La Latina.
En cuanto a su relación de pareja, la reputada chef ya ha contado en más de una ocasión que el juez más exigente lo tiene en casa. «Mi marido es supercrítico conmigo, es imposible que me eche una flor», desveló Vallejo-Nágera, con gran sentido del humor, en 2015. Algo que, aunque de vez en cuando echa en falta por aquello de alimentar el ego, es uno de los motivos por los que se enamoró de él hace más de 20 años: «A mí me gusta más eso que me alaben, eso me da más vergüenza».
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Samantha y Peru Aznar llevan 20 años casados. Se casaron en 2002 en Pedraza, Segovia. Una boda familiar de apenas 80 invitados que los novios celebraron por todo lo alto. «Fuimos 80 personas. Tan solo acudió nuestra familia más cercana: mi familia de Francia y de España, la de Peru y 5 o 6 amigas mías. Fue muy pequeña. La gente con la que más estaba en contacto en ese momento de mi vida», ha recordado Samy, como la conoce su entorno, en Vanitatis. 
En lo que respecta a los detalles del enlace, la empresaria aclaró al citado medio que fue una boda civil: «Hablaron la hija de Peru y mi hermano Colate, y a la salida nos tiraron pétalos de rosa y arroz. Los arreglos los hicimos todos con muguet que trajo mi tía de Francia en macetitas y plantamos en el jardín. La noche que lo trajimos casi se nos muere todo, pero al final resultó estar en flor el día de la boda. Sigue plantado en casa y todos los años florece alrededor del 15 de mayo. Eso sí, los anillos no me acuerdo de dónde eran». 
Fue el pasado domingo, 2 de octubre, cuando Samantha exponía al pequeño mientras le reprendía por algo que había hecho y le preguntaba si se va a portar bien. Él, sollozando, le respondía que sí y le manifestaba su intención de ver la tele antes de comer. Su madre le decía que después y que, además, estaba castigado, lo que hizo que Roscón se pusiera más nervioso y, entre lágrimas, le pidiera que no lo hiciera.
Finalmente, lograba calmarse y la jurado de MasterChef le recompensaba con un aperitivo. El vídeo recibió un sinfín de críticas. Incluso de reconocidos personajes, que quedaron impactados con las imágenes expuestas por Samantha. Si bien ella suele compartir situaciones de la vida privada de su hijo Roscón, son muchos los que consideraron inapropiado la divulgación de tal momento íntimo. 
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Para mitigar la polémica, la empresaria aseguró que Roscón «es un niño superfeliz» y que hace «felices a todos». Samantha Vallejo-Nágera aseveró que su única intención al momento de compartir situaciones cotidianas de su pequeño es ayudar a las madres que tienen hijos con síndrome de Down. En sus palabras, es una manera de «dar visibilidad» a aquellos que «tienen esta condición». 
No obstante, reconoció que el último vídeo de su hijo no fue «apropiado» y por ello, entonó el ‘mea culpa’: «Pido mil disculpas por haberlo sacado, y a la gente a la que le ha dolido. No era para nada mi intención, lo siento muchísimo».