Qué fue de Anthony Blake, el mentalista que acertó el número de la Lotería de Navidad (con gran polémica)

Internacional

José Luis Panizo González, más conocido mediáticamente como Anthony Blake (67 años), nació en 1955 en Oviedo, y siempre tuvo claro que lo suyo era la magia y el mentalismo desde que, con la temprana edad de siete años, se topó por sorpresa con una caja de Magia Borrás. En aquella época, no lo tuvo nada fácil Blake cuando quiso dedicarse profesionalmente a su pasión. 
Tuvo que estudiar Medicina por aquello de contentar a sus padres, aunque pronto abandonó la carrera para perseguir sus sueños y vocación. Muy pocas personas conocen que Anthony recibió valiosos consejos a lo largo de su carrera de su compañero y gran amigo, Juan Tamariz (80). Su gran salto profesional llegó de la mano de uno de los programas más exitosos y emblemáticos de la televisión española, Un, dos, tres… ¡responda otra vez!. 
Después de este espacio, llegaron otros de renombre como Crónicas Marcianas. A tal nivel llegó su popularidad que llegó un día en que creó sus propios espectáculos de teatro. Uno de sus grandes hitos fue cuando el 22 de diciembre del año 2002 logró adivinar el número ganador de la Lotería de Navidad de ese año gracias a un reto de Antena 3. Pero antes de llegar a ese momento, hablemos de los inicios de este profesional de la magia. 
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Anthony Blake en un evento público en Madrid, en noviembre de 2018.

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José Luis comenzó su carrera como mago a escondidas de su madre. Por eso se creó el pseudónimo de Anthony Blake. «Lo hice fundamentalmente por esconderme de mi madre. Yo estudié medicina y en un momento determinado me quedé colgado por una convocatoria. En ese año sabático los amigos me proponían que fuese a actuar a sus bares y fue entonces cuando me picó el bicho. En aquel momento, en Oviedo los únicos Panizo que había éramos nosotros», manifestó en una entrevista para El Periódico. 
Sostiene Panizo González que aprender el oficio de mago fue la mejor decisión que tomó en su vida. Eso sí, pese a cobrar entre 5.000 y 10.000 pesetas al día, su llegada al mundo mágico no fue fácil. «La tensión con mi madre subió mucho. Yo era de salir de copas y me encontraba con todos los colgados de Oviedo. Invitaba y tenía un montón de amigos pero, para el que me veía desde fuera, era uno más de los colgados, así que cuando iba a pedir una subvención a los consejeros o a los concejales que encontraba de noche, me la negaban», admitió en La Nueva España. 
Nunca olvidará Blake cuando Madrid se le presentó en el camino al verlo actuar un empresario en el Sambrasil, «un puticlub del que habían salido Moncho Borrajo, Patxi Andión, Cruz y Raya y los primeros Tip y Coll… En Madrid me ayudaron mucho desde la escuela mágica de Madrid y me llevaron por ahí Pepe Carrol y Tamariz en los años de la posmovida, que tenía mucha actividad», recordó Anthony en el medio citado anteriormente. 
En ese momento, llegó la televisión a su vida de la mano de magnos programas, como Un, dos, tres… ¡responda otra vez!, en TVE; Crónicas marcianas, en Telecinco; De domingo a domingo y Otra dimensión en Antena 3. También trabajó en un programa de Carlos Herrera (65) en Canal Sur, y en 2007 protagonizó el programa Blake. Desde 2017, colaboró como jurado en el talent show de TVE, Pura magia.

Anthony Blake junto a sus compañeros Inés la Maga, Javier Castillo ‘Poti’ y Miguel Ángel Gea en la presentación de ‘Pura Magia’, en 2017.

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Fue su época, pues, de mayor éxito profesional, pero también la más convulsa a nivel sentimental. Así lo desveló en 2012 en una entrevista: tras ficharlo el inefable Chicho Ibáñez Serrador, «me casé, después de una relación larga, siete días antes de que naciera mi primera hija. Me divorcié dieciocho meses después».
Ahí comenzó una difícil etapa paternofilial: «Me la quitaron de en medio. La madre, pobre, era alcohólica. A los 14 años vino a vivir conmigo, pero ya muy maleada. Intenté recuperar el tiempo, pero no se puede hacer de la misma manera. Al año y medio de divorciarme conocí a mi mujer actual y flipé con sus ojos. Nos fuimos viendo, a los cuatro años nos casamos y ahora tenemos dos chavales maravillosos con los que tengo toda la presencia que puedo y más». 
Uno de los trucos más conocidos de Blake tuvo lugar en 2002, cuando dijo haber acertado el número de la Lotería de Navidad. Eso sí, no estuvo exento de polémica. Se trató de una reto que comenzó realizando en directo desde el centro comercial de La Vaguada, en Madrid, donde anotó el número en uno de sus libros y lo metió en una caja que estaba vigilada por una cámara las 24 horas del día y a la vista del público.
Una caja cerrada y a la que sólo tenían acceso el propio mentalista, Mar Saura (47) y Securitas Direct. Al final, consiguió acertar el número ganador, pero su reto cumplido fue empañado por diversos rumores que apuntaban a que podría haber hecho trampas. El día del sorteo la urna se trasladó desde La Vaguada a las 7:30 horas de la mañana en un furgón blindado, hasta los estudios de Antena 3.

El mentalista Anthony Blake en una fiesta en Ibiza, en agosto de 2015.

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En directo se vio la llegada del vehículo, mientras que los niños de San Ildefonso cantaban el número del Gordo, el 08.103. La presentadora abrió la urna y descubrió que el número coincidía y los medios se hicieron eco rápido de la noticia. «Es el reto más importante de mi vida… Si fuera una tomadura de pelo, para mí sería un drama. Si después de montar todo esto resulta un ‘bluf’, no me volvería nadie a mirar a la cara. Y profesionalmente sería la ruina y me tendría que ir de España», aseguró entonces. 
Se llegó a asegurar que ese día había «un enano» escondido en la urna, que dio el cambiazo una vez celebrado el sorteo, algo que desmintió de pleno Blake en NIUS: «Eso no es verdad. La historia se contó sesgada. Yo tenía un presupuesto para el número que fue aprobado por Antena 3. Había una parte que no estaba detallada, porque era la del truco. Era donde yo tenía que conectar con las personas que me ayudarían a montar la historia. Nos hacía gracia y lo llamábamos internamente ‘fondos reservados’. El productor delegado quería saber a quién y dónde iba ese dinero, pero sus jefes no se lo dijeron». 
Y añadió: «Llegamos al día de la famosa historia. Todo salió perfecto. Acerté el número: el 8103. Al poco tiempo me llamó un periodista y me dijo que Antena 3 le había contado el secreto, que había un enano. Yo le expliqué la verdad, que ¡cómo iba a tener un enano!, bromeando sobre cómo le daría de comer por una rendija -la caja estuvo vigilada por una cámara las 24 horas del día y a la vista del público-. Pero insistía en que tenían una entrevista con él. Y yo le decía, ‘ah, pues preséntamelo y así le conozco’. Nunca salió porque no existía. El truco era mucho más sofisticado, elaborado y divertido que todo eso. Creo que lo del enano se lo inventó el productor».